va por su octavo presidente

España vs México: la discusión infinita

"No yerran los hispanófilos cuando denuncian la violencia de la etnia Azteca aplicada contra otros grupos locales, pero esta premisa no alcanza para presentar a los españoles como libertadores de los indígenas, ni otras sandeces que últimamente circulan en las redes sociales"

Daniel Parodi Revoredo

Publicado: hace 2 horas


Recién leí una presentación de Jorge Cañizares-Esguerra al libro The Radical Spanish Empire: How Paperwork Politics Remade the New World (2026), que escribió a dos manos con Adrián Masters y recién he tomado nota de la publicación de esta obra. Por ello, este comentario remite estrictamente a la presentación de Cañizares-Esguerra. Téngase presente.

Habiendo dedicado dos décadas al estudio de la reconciliación internacional, puedo señalar que, en estos procesos, las partes siempre inician desde posturas maximalistas: "nosotros te civilizamos" (España) vs "pide perdón por tus atrocidades" (México). Luego, en la mesa de negociación -porque de eso trata la reconciliación- ya se van acercando posiciones o van apareciendo planteamientos novedosos a satisfacción de los implicados. Pedir perdón es siempre una posibilidad abierta; yo creo que aplica al caso de la conquista y colonización españolas de América, pero lo que está en juego no es exclusiavmente el perdón.

Un proceso de reconciliación no consiste en que Claudia Sheinbaum exclame: "pidan perdón por las atrocidades que cometieron". Al contrario, alcanzar el perdón es siempre lo más difícil. Se logra al final, y viene acompañado de una política más amplia que concede recíprocos reconocimientos, los que no necesariamente deben ser simétricos, esto lo decide la historia o su interpretación, el juego de los roles en el pasado.

Sheinbaum y felipe VI. El monarca ha reconocido abusos de la conquista que han sido bien recibidos por la mandataria mexicana. veremos los siguientes pasos

Por ejemplo, existe un innegable aporte de la civilización española a América Latina: la lengua, su religión, el arte barroco, y un largo etc. Por ello, la reconciliación es un proceso amable, solidario, bilateral. No supone humillar a una de las partes.

Las tesis de Cañizares-Esguerra

Encuentro sugerentes las tesis que sostiene Cañizares-Esguerra en su presentación, pero entiendo también que es complicado separar a España de América como él lo hace, al menos en la discusión sobre la responsabilidad por el daño, que es finalmente la esencia de esta discusión.

Lo dicho no le resta interés a la postura de Cañizares-Esguerra quien sugiere que la presencia española en América impulsó el surgimiento de una sociedad nueva, con actores también nuevos, y que los abusos y explotación, que tendemos a llamar colonialismo, fueron cometidos por dichos actores por lo que constituyen el resultado de dicha novedad.

Los hispanófilos tradicionales son negacionistas del daño. En cambio, Cañizares-Esguerra señala que "La corona no tuvo poder de violencia ninguno, porque ese estuvo siempre en manos de señores locales: naturales, encomenderos, frailes". Pero esta afirmación no lo resuelve todo. Más bien, tiende a sustraer a España de cualquier memoria doliente americana vinculada con su legado: "no fueron los españoles, fuimos nosotros mismos".

Otro elemento fundamental que considerar es que, desde que existe la civilización humana, los pueblos que han podido expandirse a costas de otros pueblos lo han hecho, y lo han hecho violentamente. Más cerca a nuestros tiempos, las potencias europeas de finales del siglo XIX conquistaron violentamente toda el África y parte de Asia, y sometieron, también violentamente, a sus habitantes.

Constatar la violencia sistemática aplicada por naciones o potencias conquistadoras no pretende una justificación, aunque sí una contextualización imprescindible. No yerran los hispanófilos cuando denuncian la crueldad de la etnia Azteca aplicada contra otros grupos locales, pero esta premisa no alcanza para presentar a los españoles como libertadores de los indígenas, ni otras sandeces que últimamente circulan en redes sociales.

En fin, el debate es infinito. Lo es más hoy, con la nueva polarización ideológico-cultural entre conservadores y progresistas. De algún modo, intuyo que nos iba mejor cuando el mundo se dividía sistémicamente: comunistas vs. capitalistas.

Nos encanta la guerra, la guerra que mata de verdad, la guerra ritual y la guerra de los gritos. Hace 63 años Francia y Alemania se reconciliaron tras enfrentarse en la peor y más asesina de todas las guerras. Que el ejemplo sirva para buscarle aún más matices a esta cuestión.


Escrito por

Daniel Parodi Revoredo

Doctor en Historia por la U. de Valladolid, Máster en Humanidades por la U. Carlos III de Madrid, analista nacional e internacional.


Publicado en

Palabras Esdrújulas

PALABRAS ESDRUJULAS por Daniel Parodi