Con lupa en el Congreso

Víctor Raúl Haya y Luis Heysen en la década de 1920, fueron protagonistas de una brillantye pléyade intelectual

UN MODELO DIFERENTE: EL APRISMO DEL SIGLO XX

Un repaso por el corpus doctrinal del aprismo al conmemorarse 125 años del nacimiento de Víctor Raúl Haya de la Torre

Publicado: 2020-02-23


Hace unas semanas, de compras en una librería, encontré un libro titulado Del antimperialismo al poscapitalismo y el APRA, publicado por el fondo editorial de la UNMSM. El autor es Rafael Zevallos Bueno y su biografía curiosa: alrededor de los cuarenta, es bachiller en química por la Decana de América y Miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Estrella. La portada del libro lleva como carátula el “Condor de Chavín”, un símbolo aprista que combina la iconografía de esta antigua cultura prehispánica con el emblema de la organización.

Sin embargo, lo que más me llamó la atención del libro fue la intención del autor quien realiza un genuino esfuerzo por retomar las bases filosófico-doctrinales apristas y adaptarlas a las condiciones del siglo XXI, lo que me remite a una idea que venía cavilando hace un tiempo: la escasa atención que la academia peruana y latinoamericana ha colocado sobre el corpus doctrinal aprista en el marco del pensamiento político latinoamericano del siglo XX, y es a esta problemática que quiero dedicarle unas líneas a propósito de conmemorarse, este 22 de febrero, el 125 aniversario del natalicio del político trujillano Víctor Raúl Haya de la Torre.

Es posible que desde antes de 1928, en que escribe El Antimperialismo y el APRA, Haya se trazase como meta elaborar un corpus doctrinal que, partiendo del marxismo, interpretase la realidad mundial, pero enfocada desde América Latina. En este punto, ya en Impresiones de la Inglaterra Imperialista y de la Rusia Soviética, visita que realizase en 1924, Haya, refiriendo el experimento soviético, sostiene que es menester observar semejanzas aparentes y diferencias reales.

En este camino, El Antimperialismo y el APRA de 1928, y su capitulo final, El Estado Antimperialista, propone el modelo de transición que Haya considera aplicable a la realidad de América Latina y más específicamente al Perú, de acuerdo con las tesis marxistas. Este es su diagnóstico tras años de acuciosa observación y estudio. Pero la sola constatación de que una teoría, al aplicarse a realidades diferentes, arrojará resultados diferentes también, llevará a Haya mucho más allá: lo alejará del determinismo marxista y del dogmatismo estalinista.

De esta transición, que es abrupta porque de por medio se encuentra su áspera polémica con José Carlos Mariátegui y su ruptura con la Internacional Comunista, publicará en 1935 Sinopsis Filosófica del Aprismo, luego reproducida en Espacio Tiempo Histórico (1948), obra bastante vilipendiada por una serie de críticos que no se han tomado la molestia de leerla. La Sinopsis Filosófica de Haya, es una temprana apuesta por el relativismo, que sitúo delante de la Sociedad Abierta de Karl Popper (1945); e incluso delante de los planteamientos posmodernos que ponen en duda los grandes marcos teóricos y metarrelatos de las ciencias sociales.

Saliendo un poco de Haya de la Torre, es importante subrayar que él no fue el único en aportar obras al corpus doctrinal aprista. También está la producción del filósofo Antenor Orrego con Pueblo Continente (1939), Hacia Un Humanismo Americano (1966), la de Manuel Seoane, Las seis dimensiones de la revolución mundial (1961), de Andrés Townsend 50 años de aprismo (1989), Patria Grande: Pueblo, Parlamento e Integración (1991), de un joven José Barba Caballero Haya de la Torre y Mariátegui frente a la Historia (1978) etc.

Quiero concluir estas líneas con dos ideas centrales. La primera es que, durante el siglo XX, el aprismo intentó ser, y fue hasta donde pudo, un corpus doctrinal alternativo al marxismo; no se quedó en ideología, intentó ser científico, se pretendió modelo de análisis social. La propia situación del movimiento aprista, la persecución implacable de sus líderes y la disminución del carácter continental que ostentó en sus orígenes, le hizo perder paulatinamente fuerza a ese impulso inicial que, sin embargo, ha quedo plasmado en obras que deberían rastrearse y sistematizarse, y no solo en autores peruanos, sino en sus pares apristas de otros países latinoamericanos, que los hubo hasta la década de 1930.

La segunda, es que el corpus doctrinal aprista es el más depurado y completo del siglo XX en América Latina. Ninguno otro pensó al continente con esos niveles de originalidad y cientificidad, y se le extraña en las escuelas de estudios políticos, así como en los manuales de pensamiento político latinoamericano. Lejos de tomar partido por una utopía política que le pertenece a la centuria pasada, corresponde rescatar para la historia este modelo de análisis sociopolítico que fue el producto de una brillante pléyade de intelectuales peruanos que saltaron a la palestra precisamente hace 100 años, en la agitada década de 1920, y de la que Haya de la Torre fue su indiscutido líder.

*Historiador Daniel Parodi, docente en Pontificia Universidad Católica del Perú y Universidad de Lima

Esta nota fue originalmente publicada en la sección el Dominical de El Comercio el sábado 22 de febrero en el siguiente link 

https://elcomercio.pe/eldominical/un-modelo-diferente-el-aprismo-del-siglo-xx-antimperialismo-poscapitalismo-apra-victor-raul-haya-de-la-torre-noticia/


Escrito por

Daniel Parodi Revoredo

Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid, Historiador Docente en U. de Lima y PUCP. Opiniones personales


Publicado en

Palabras Esdrújulas

PALABRAS ESDRUJULAS por Daniel Parodi