¡lluvia de millones!

¿de veras es cardíaca? Fuente: eluniversal.com

Keiko y la mentira en la política peruana

Publicado: 2019-09-15

Si me equivoco voy a rectificarme, lo he hecho antes y no tengo problemas con ello. Pero me parece que el súbito padecimiento cardiaco de la triatlonista Keiko Fujimori es una farsa más que se pierde fácilmente en la gran farsa que constituye la política peruana. 

Lo dijo Hannah Arendt , en su célebre ensayo sobre la mentira en política, en el que sostiene que, preocupados por su propia performance ante la opinión pública, los políticos habían perdido de vista la verdad y la capacidad de reconocerla, entenderla pero, sobre todo, de decirla.

Mal que me pese, Keiko Fujimori acaba de obtener una resonante victoria en el poder judicial. La prisión provisional que se dictaminó en contra de ella se ha reducido de 36 a 18 meses; en abril estará en libertad; y se me da por pensar que la clínica Centenario parece más amable que Santa Mónica, para transcurrir lo que le queda de penalidad por obstruir clamorosamente la investigación en su contra. Todo tipificado en el nuevo Código Procesal Penal, aquí nadie está violando la ley.

Ahora, para la primera semana de octubre se viene la revelación de las identidades escondidas tras los #codinomes, setenta y pico en total, y que presumiblemente se corresponden con los parlamentarios que más entusiastamente han defendido la impunidad y obstruido la gestión gubernamental desde el 28 de julio de 2016, y más desde que la justicia peruana decidió investigar en serio la red de corrupción alrededor de los cuellos blancos del puerto. Presumiblemente la mayoría de estos congresistas son fujimoristas y apristas (mal que aún me pese), aunque no exclusivamente, tengámoslo presente.

Y es que la corrupción no es solo naranja, y la mentira no constituye su monopolio. Recién esta semana escuchamos una mentira absolutamente grosera, la de Alejandro Toledo diciendo que no tiene plata y que el millón de dólares que ofreció de fianza, junto a las dos propiedades a su nombre en USA, cayeron del cielo, fueron regalos de amigos tan íntimos que dilapidan su fortuna por apoyar a un corrupto demostrado que se embolsicó más de 30 millones de dólares a cambio de cederle a Odebrecht miles de millones de las reservas del estado, es decir, tuyos y míos, de nuestra sociedad, de los niños que todavía no toman desayuno por las mañanas en el Perú.

Keiko, la mentira, el desparpajo, el desentendimiento de la verdad, en tanto que concepto, es el aire que respiramos los peruanos día a día. Si algo de coherencia queda en el ambiente es el proyecto de adelantar elecciones del Ejecutivo, porque en realidad no está mal #quesevayantodos ¿o es que acaso los que vendrán podrían ser peores?

Con perdón del mal humor, les deseo un feliz domingo

Historiador Daniel Parodi Revoredo


Escrito por

Daniel Parodi Revoredo

Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid, Historiador e Internacionalista. Docente en Universidad de Lima y PUCP


Publicado en

Palabras Esdrújulas

PALABRAS ESDRUJULAS por Daniel Parodi