los #hermanitos se reacomodan

solo la voz del presidente nos devolverá la alegría, pero tiene que ser pronto  

#LaRepúblicaEnSuLaberinto

Publicado: 2019-01-01

Qué doloroso lo que nos sucedió anoche, nos han amputado una esperanza contenida 200 años y que finalmente comenzaba a cobrar forma. Anoche no teníamos en quien buscar consuelo, nuestra tragedia es compartida; y Dios sabe que me gustaría escribir más sobre historia que sobre política, pero antes que historiador soy ciudadano de una república y soy un historiador de esa misma república, en tanto que res pública -el foro de los ciudadanos que buscan el bien común- y  en tanto que periodo histórico, y por ello no puedo permanecer indiferente. No se trata de un deber, nada, ni nadie nos impone nada -en realidad si lo hacen- es un sentimiento, un deseo, una utopía, un problema y una posibilidad, como diría Basadre. 

Que nos pasó anoche, la aciaga Noche Vieja del 2018, las horas previas al advenimiento del 2019 que abrió sus ojos a la vida y estalló en un llanto amargo, sordo y quebrado, no fue el llanto del alumbramiento, sino el de la frustración y el fracaso. Pero acaso la Noche Vieja, personificada en la innombrable figura del Fiscal de la Nación, no sea más que un estertor. He pensado mucho en el año 1944 últimamente, ese año la Alemania nazi estaba derrotada pero aún no se acababa la guerra y Hitler tenía varias batallas que librar antes de suicidarse en Berlín. Fue cuando las sendas que llevaban hasta la capital alemana se cubrieron de sangre igual que cinco años antes cuando el genocida más grande de la historia abriera hostilidades contra Bélgica.

Así veía al Perú, hasta la Noche Vieja de anoche. Sabía a la oscuridad derrotada pero capaz de presentar cruentas batallas ora desde la fiscalía, ora desde el Congreso, pero la verdad no esperaba un contraataque así. Hoy el Perú duerme la resaca de un año nuevo triste pero que despertará oliendo a alcohol como todos los años nuevos. Ha despuntado el día y el Presidente Vizcarra ya debe encontrarse en el Perú, anoche lo leímos indignado en el twitter, hoy no he buscado nada aún en los diarios y las redes, se me dio por escribir primero.

Lo único que me queda claro es que este audaz contraataque del 10% contra el otro 90% -de quienes quieren que sigamos bailando la Noche Vieja y el Año Nuevo al ritmo de la corrupción en contra de quienes estamos esperando que nuestra casi bicentenaria república nos regale finalmente un alumbramiento feliz- no puede consolidarse un solo día en las nuevas posiciones que ha adquirido. El Presidente tiene que actuar hoy, quizá para mañana sea tarde (Perales), los enemigos de la democracia y del estado de derecho habrán sembrado sus trincheras en el terreno recién ganado, habrán echado sus raíces, ganarán pronto adeptos rapaces, a los indecisos, pensaba en alguien que recientemente dio la impresión de volverse bueno ¿será verdad?

Lima amaneció nublada, presagiosa, no veo al Fiscal Rafael Vela, tampoco al prístino fiscal José Domingo Pérez, a quien, en medio de la trágica agonía del Año Viejo, le preocupaba menos su desafuero que lacrar su oficina para evitar que la mafia desaparezca las pruebas que la incriminan. Estoy cerca del mar, en San Isidro, no tan cerca pero lo suficiente para oírlo irse y regresar eternamente, murmurando los secretos de una celebración herida, o de las heridas que nos ha dejado una celebración que no ha sido como las demás.

De ese rumor sólo puede emerger una voz, aquella que encarna a la Nación, la única que podrá devolvernos, hoy mismo, la esperanza que una Noche Vieja le arrebató a una República que esperó 200 años ver despuntar el sol de su amanecer cívico. 

@parodirevoredo         


Escrito por

Daniel Parodi Revoredo

Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid, Historiador e Internacionalista. Docente en PUCP, Universidad de Lima y UPC


Publicado en

Palabras Esdrújulas

PALABRAS ESDRUJULAS por Daniel Parodi