sin derecho de gracia

GEIN DERROTÓ A SENDERO

Con solo un disparo al aire

De cómo el GEIN acabó con el terrorismo y sobre los crímenes del “grupo Colina”

Publicado: 2017-09-23

Recientemente tuve el honor de participar como ponente en una mesa de debate sobre el vídeo “Operación Victoria 1509” (captura de Abimael Guzmán) de la destacada cineasta Judith Vélez. El evento se realizó en el auditorio de la sede de la UPC situada en el distrito de San Miguel, y participaron también el comandante Gustavo Bonilla, miembro del GEIN, y el actor Mauricio Lombardi. Lleno de bandera, público joven.  

Miembros del gein realizaron "captura del siglo"

SI tuviese que llamar con una palabra el evento, lo llamaría emoción; pues emoción era lo que se respiraba en el ambiente, primero al presenciar el estupendo vídeo que refleja fielmente como se produjo la captura de Guzmán y el desmantelamiento de Sendero Luminoso, y luego, todavía más, al escuchar el testimonio del comandante Bonilla, uno de los protagonistas de la historia.

Debo confesar que casi todo lo que mostró el video y señaló Bonilla me llamó la atención, pero si tuviese que escoger lo más saltante es constatar que, en toda su vida útil, el GEIN solo disparó una bala, esa bala al aire que la agente "gaviota" lanzó para reducir a Carlos Inchaustegui, senderista y pareja sentimental de Maritza Garrido Lecca, también senderista. Y dentro de esa constatación, notar con tanta nitidez que el respeto a la vida y a los derechos humanos estaban presentes en la formación de cada uno de los integrantes del valeroso GEIN, y, lo que resulta aún más notable, en sus palabras, en su discurso.

¿Cómo no iba a llamarme la atención? Si por años escuché a tantos decir que a fulano sí hay que matarlo extrajudicialmente porque es terruco, o a mengano por ser violador, cuando yo pensaba que las fuerzas del orden no pueden rebajarse al nivel de los delincuentes, cualquiera sea la naturaleza de su crimen, pues entonces, como sociedad, nos convertiremos en lo mismo que rechazamos y combatimos. ¡Qué tal ejemplo para la juventud caramba! ¡Una bala al aire! ¡Una sola bala al aire! fue lo necesario para derrotar al movimiento que sumió al Perú en la muerte y el caos por más de diez años.

comandante guillermo bonilla, ejemplo a seguir, aún por reivindicar 

Sin embargo, el comandante Bonilla nos tenía guardada para el final una historia muy triste e injusta: La victoria del 12 de setiembre de 1992 marcó, increíblemente, el principio del fin del GEIN. Este grupo, formado con apenas cinco miembros en los meses finales del primer gobierno aprista (1989), era una pulga en la oreja para Fujimori-Montesinos. En realidad, si los dejaron no solo continuar con su trabajo, sino potenciarlo, fue por los vínculos que los mismos miembros del GEIN estrecharon con la CIA y la embajada de Japón en el Perú, quienes los proveyeron de los recursos que el Estado jamás les dio y, además, los protegieron de Montesinos. En otras palabras, era mucho roche, ante las embajadas nipona y americana, desmantelar al GEIN. Estos eran los protegidos de aquellas, y, por eso mismo, ni Fujimori, ni el mismísimo Vladimiro Montesinos sabían nada mientras este valeroso grupo de hombres y mujeres peruanos realizaba la captura más importante de la historia del Perú republicano, la de Guzmán, la de la pacificación.

¿Cómo perdonarlos? Si poco antes, el 3 de noviembre de 1991, la muchachada de Fujimori-Montesinos, esos que se hacían llamar “grupo Colina” -presos e increíblemente indultados luego por el propio Fujimori para que sigan matando gente- habían asesinado inclementemente a hombres, mujeres y niños asistentes a una pollada en Barrios Altos, entraron cual comando de aniquilamiento, disparando a matar para preguntar después. ¿Cómo perdonarlos? Si ni dos meses antes, el 18 de julio de 1992, la muchachada del Colina asesinó a sangre fría a un profesor y nueve estudiantes de la universidad de la Cantuta, -posiblemente senderistas- en un descampado camino a Cieneguilla, para luego enterrarlos allí mismo. Los mismos cuerpos esos que, una vez ubicados, ofrecieron como prueba un manojo de llaves que abrió el casillero de uno de los estudiantes en La Universidad de la Cantuta, para que luego Martha Chávez nos dijese que las llaves oxidadas abren cualquier puerta¿?.

dantesca e inútil fue la matanza de barrios altos

Hoy, el comandante Guillermo Bonilla sigue un juicio para que lo repongan en su puesto en la Policía Nacional. A ver si nuestras autoridades políticas pueden hacer algo al respecto, algo de justicia al grupo de hombres y mujeres que nos devolvieron la paz pero que, sobre todo, le están enseñando a nuestras generaciones jóvenes que la vida y actuación militares no son incompatibles con el respeto a la vida y los derechos humanos, y que a Sendero lo derrotó única y exclusivamente el GEIN, y con apenas una bala al aire.

p.d. Sobre el indulto a Fujimori que hoy se debate, sirvan cada línea de este artículo para explicar las razones jurídicas y morales de su improcedencia.


Escrito por

Daniel Parodi Revoredo

Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid, Historiador e Internacionalista. Docente en PUCP, Universidad de Lima y UPC


Publicado en

Palabras Esdrújulas

PALABRAS ESDRUJULAS por Daniel Parodi